- Poseer unos sólidos conocimientos de las ciencias del ejercicio.
- Mantener con mucho rigor la confidencialida
- No intentar vender a sus clientes productos constantemente.
- Ser un ejemplo a seguir, pero no apabullar con sus logros.
- Estar en posesión de una titulación actualizada en primeros auxilios.
- Planificar sus sesiones con antelación, pero ser capaz de flexibilizar lo programado si lo requiere la situación.
- Realizar valoraciones periódicas del estado físico y de salud del cliente.
- Derivar a los profesionales correspondiente
- Cumplir los objetivos previstos de forma realista.
- Aparte de entrenar, también orientar y ayudar en la consecución de los objetivos,
- Tener experiencia en el trabajo de objetivos similares a los que desea el cliente (perdida de peso, readaptacion de una lesion, rendimiento en un deporte, etc..).
- Cumplir con todas aquellas reglas no escritas que rigen un buen trato con las personas (puntualidad, higiene, escucha activa, ilusión por su trabajo, etc).
- Estar en posesión de un seguro de responsabilidad
Roberto Barrón. Extraído del libro "Nuevas tendencias en entrenamiento personal (Hernando Castañeda, 2006)"
"Cuida tu cuerpo, entrena con sentido común"

