martes, 31 de diciembre de 2019

Mi misión es serle útil a los demás; es serte útil a ti...

En cada caso que se presenta, cada persona —y sus circunstancias—, tiene unos objetivos, e independientemente de los que sean, una vez que se ha consensuado, entre entrenador y entrenado, el itinerario a seguir, el primero presta sus servicios al segundo en pro de alcanzarlos de manera eficiente, esto es, con eficacia, seguridad y en el menor tiempo posible —yo no lo entiendo de otro modo—. Cuando alguien confía en tu trabajo, solo queda dar lo mejor de uno y poner todas las herramientas a disposición de la persona, ser honesto y trabajar a destajo.

Algo de lo que cada vez estoy siendo más insistente, es que si una persona que me contrata como entrenador personal, pero que ya lleva un tiempo prudencial conmigo y ha aprendido a realizar los ejercicios y seguir un programa que ya hemos hecho juntos durante un mínimo de sesiones, por el motivo que sea no podemos organizar alguna de las horas semanales previstas, o por motivos económicos o de otra índole no puede o no quiere renovar determinadas sesiones de entrenamiento personal, es que vaya igual al gimnasio y siga lo que está marcado en el programa que estamos haciendo y lo haga por su cuenta —yo siempre estaré a su disposición—. Así podremos estirar más los bonos de sesiones, es decir, le durará más y le supondrá menos desembolso, pudiendo concretar sesiones de control y seguimiento. Hemos de tener claro, todos, que la constancia y regularidad, si el programa está bien diseñado para esa persona en concreto y sus circunstancias, es lo que hace que uno mejore. Es más, uno de mis principales objetivos es enseñar a entrenar, ya no digo a saber diseñar un programa, porque para eso hay que estudiar lo que hay que estudiar y tener la experiencia que hay que tener, pero sí a saber realizar los ejercicios correctamente y tener un criterio adecuado. Y, por otro lado, que no tengan miedo en ir al gimnasio, en coger las barras, los discos y mancuernas, en usar las máquinas, los cables con poleas, etc.; en tener soltura en las instalaciones y desenvolverse con seguridad y confianza.

Lo digo sinceramente, no trabajo para ganar dinero, eso no me supone demasiada motivación para hacer lo que hago y cómo lo hago, para toda la información y formación que voy implementando; trabajo para ayudar a mejorar la vida de las personas que confían en mi saber hacer. Me siento en la obligación de devolverles con creces la confianza depositada. No quiero ser una más —aunque lo sea—, o alguien que en algún momento te ayudó a entrenar o te hizo un programa, lo seguiste durante unos meses y ahí se quedó, no. Mi verdadero objetivo es ser tu entrenador personal para siempre, una persona de confianza que te conoce, que te escucha, que sabe lo que necesitas, que te da soluciones reales y útiles; que te ayuda a alcanzar los objetivos pretendidos, siempre y cuando sea posible, sin engañar a nadie; adaptando el programa de entrenamiento a las necesidades de cada persona, y derivando cuando haya que hacerlo. Un profesional que te ayuda a optimizar el tiempo y el dinero que inviertes en cuidarte y en mejorar tu salud y tu rendimiento.

Por mi experiencia —y experiencias— en todos estos años, un buen profesional es el que te ayuda a dar con las pautas adecuadas y adaptadas, el que busca soluciones, el que te da una información para que puedas valerte por ti mismo y que seas autosuficiente en el control de tu salud y también de tu rendimiento. Duda de quien tenga otras intenciones, te hará perder tu tiempo, tu dinero y la confianza en los buenos profesionales.

Invertir en un Entrenador Personal que te ayude a planificar el ejercicio, que te asesore, que haga un seguimiento y control de todo el proceso de evolución, que te motive y te escuche, es una inversión real en salud.

Seguimos trabajando…

Hay que querer y saber mirar…

Mi día a día de trabajo es el día a día de cada una de las personas que ayudo a entrenar. Pero, bueno, no quiero que esto parezca altivo, pues no soy más que un simple entrenador deportivo que, dentro de su complejidad, ayuda a mejorar tanto el rendimiento físico como la calidad de vida por medio del entrenamiento. Y al igual que yo, nadie se puede creer tan importante que la propia persona. Al fin y al cabo es quien tiene la primera y última palabra, tenga o no tenga una buena información; aunque si esta es de calidad y útil, podrá tomar mejores decisiones, indudablemente.

Lo primero que hacemos antes de ponerse a hacer ejercicio es una valoración integral. Cómo sino sabes lo que tiene que hacer esa persona?
Considero que esta es una de las partes más importantes de mi trabajo. Otra de las funciones importantes de mi profesión es diseñar el programa de ejercicio y su conveniente periodización. Y otra, aplicar de facto todos y cada uno de los principios fisiológicos del entrenamiento, y en esto, las ciencias de la actividad física y el deporte somos los que llevamos la batuta, se ponga como se ponga quien se ponga.

Y la adherencia? Aquí se trata de dar motivos para despertar, quizás, la motivación intrínseca, que es la que verdaderamente cuenta. Y esta, nuevamente, se vuelve seria y rigurosa cuando la información que manejamos es de calidad y útil, y así se pueda trazar un plan de acción.

Por otro lado, cada persona que entrenamos tiene sus condicionantes, sus inquietudes, sus creencias y sus objetivos. Ya en la valoración inicial salen cosas, pero todavía no hay la suficiente confianza para ir mas allá. No obstante, a veces, durante los entrenamientos, traspasamos la línea de lo personal y nos contamos pensamientos, situaciones personales, intimidades...; son las relaciones humanas, el trato entre iguales. Y aprendo, vaya si aprendo. Aprendo a verme reflejado, pero también a ser consciente de que somos diferentes, aunque seamos, por supuesto, iguales, sin serlo. Todos tenemos algunos problemas o situaciones de vida, temporales o no, y creencias que nos generan ciertas barreras; muros que intentamos derribar, a veces no con las mejores herramientas.
Esas limitaciones no nos dejan avanzar, aunque la vida se trate de eso: de aguantar los golpes sin dejar de avanzar.

Quien lo ve desde afuera piensa que solo soy alguien que acompaña y vigila. Alguien que está cobrando por motivar a los más perezosos que les cuesta ir al gimnasio…; a veces, incluso, con conversaciones intrascendentes para rellenar ciertos silencios que pudieran parecer incómodos; por ejemplo, en los descansos entre series y ejercicios. Veo las pausas entre series como muy necesarias, especialmente para personas muy nerviosas o ansiosas, sin meterme en aspectos fisiológicos de los beneficios de las mismas, claro. Por supuesto que algunas personas necesitan que las aviven, pero muchas otras necesitan todo lo contrario, necesitan bajar las revoluciones. Esto no va reñido con entrenar a cierta intensidad, con hacer los ejercicios bien, con buena técnica, con ganas…
Quien piense que un entrenador personal es alguien que te motiva, es que no tiene ni idea!

En el gimnasio tengo a personas con migrañas, con fibromialgia, con colitis, con artritis, con síndrome metabólico, con hernias y procesos dolorosos…, con alteraciones del suelo pélvico, etc.; y también con problemas personales, familiares, de pareja, etc. Personas que por fuera parecen pero por dentro, ay por dentro! Hay que querer y saber mirar…
Pero no trato sus problemas, no las trato a ellas, para eso están otros profesionales debidamente formados, pero sí trato con ellas, que es bastante diferente. Ellas simplemente quieren ser personas normales haciendo cosas normales, pero no, realmente no; son personas extraordinarias haciendo cosas extraordinarias.
Quien siga pensando que no tienen fuerza de voluntad y que por eso necesitan a un entrenador personal, no tienen ni idea. Lo que hay es que ponerse en sus zapatos, haber andado su mismo camino y escuchar con los ojos bien abiertos…

Mis deseos para estas navidades? Pues en este contexto al que me refiero, que todo el mundo se mueva más y mejor, que gasten menos en médicos y medicamentos y más en salud, que piensen menos en tratar la enfermedad y más en mejorar su rendimiento físico. Y que juzguemos menos y queramos más…

Entrenamos para la vida!

Factores del estilo de vida asociados con el dolor crónico

“El dolor crónico tiene un tremendo impacto personal y socioeconómico y sigue siendo difícil de tratar. Por lo tanto, parece importante proporcionar una actualización sobre la comprensión actual con respecto a los factores de estilo de vida en personas con dolor crónico a lo largo de la vida, y explicar que los médicos deben abordar varios factores de estilo de vida concomitantemente en una intervención de estilo de vida multimodal adaptada individualmente para personas con dolor crónico.
Factores de estilo de vida como la actividad física, el comportamiento sedentario, el estrés, el sueño deficiente, la dieta poco saludable y el tabaquismo se asocian con la severidad y el mantenimiento del dolor crónico. Esto se aplica a todas las categorías de edad, es decir, dolor crónico a lo largo de la vida. Sin embargo, las opciones de tratamiento actuales a menudo no abordan, o solo en parte, los muchos factores del estilo de vida asociados con el dolor crónico, o intentan abordarlos en un formato estándar en lugar de proporcionar una intervención de estilo de vida multimodal personalizada.

En conclusión, se propone que los enfoques de tratamiento para las personas que tienen dolor crónico deben abordar todos los factores de estilo de vida relevantes de manera concomitante en una intervención multimodal personalizada. En última instancia, esto debería conducir a un mayor impacto clínico con mayores tamaños de efecto y, posteriormente, disminuir la carga psicológica y socioeconómica del dolor crónico en el mundo occidental”.
______

Jo Nijs, et al. PM&R (Physical Medicine and Rehabilitation). 2019. Lifestyle and Chronic Pain Across the Lifespan: An Inconvenient Truth? https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/31437355

domingo, 1 de diciembre de 2019

Educación y Ejercicio Físico para el abordaje del Dolor Crónico

"Más del 20% de la población de los países occidentales presenta dolor crónico musculoesquelético (DCME) y la prevalencia está en aumento, ocasionando sufrimiento, discapacidad, pérdida de calidad de vida y un elevado gasto sanitario. La neurociencia ha evidenciado que la perpetuación del DCME se debe a alteraciones en los mecanismos centrales de procesamiento de estímulos nocivos y a disfunciones de mecanismos endógenos inhibitorios del dolor. Los tratamientos utilizados en DCME obtienen pobres resultados. La combinación de END (Educación en Neurociencia del Dolor) y EF (Ejercicio Físico) aplicados desde la Fisioterapia están siendo muy eficaces en otros países. Este tipo de intervenciones aún no se han implantado y evaluado en nuestro sistema sanitario.
La END es una técnica de tratamiento efectiva que fomenta el empoderamiento del paciente y carece de efectos secundarios. El EF dirigido y dosificado es una excelente herramienta terapéutica que permite activar mecanismos endógenos de control del dolor. La mayoría de los ensayos clínicos realizados hasta la fecha han confirmado que la combinación de ambas intervenciones son eficaces en pacientes con dolor persistente, consiguiendo mejorar los niveles de kinesiofobia, castastrofismo y dolor. Nuestro estudio presenta una disminución de estas variables mayor de la esperada. Este ensayo es uno de los primeros que se realiza en Atención Primaria, en el que a diferencia de otros estudios la intervención educativa y el EF se ha hecho de forma grupal y con componentes lúdicos. Esta forma de trabajo ha favorecido la interacción social, la creación de nuevos vínculos afectivos. Sería conveniente poder medir estos aspectos para valorar su posible contribución a la mejoría clínica experimentada por el grupo de intervención.

Hay que destacar que a los 6 meses, se mantiene la mejoría lograda en la valoración post‐intervención. En cuanto a los resultados obtenidos, y comparando los grupos, hay que señalar que el tratamiento frente al que se ha comparado la intervención de END y EF es el tratamiento fisioterápico habitual que se realiza en los Centros de Atención Primaria de Castilla y León, que está sustentado por los protocolos de Fisioterapia en Atención Primaria vigentes en el momento de realización del estudio. Es necesario señalar que esos protocolos no están basados en las recomendaciones de mayor grado vigentes en el momento actual, por lo que precisan una actualización que afortunadamente se producirá este año. Aun así, el tamaño del efecto logrado con el grupo experimental ha sido mayor del esperado.

Nuestros resultados confirman las recomendaciones más recientes aparecidas en Guías de Práctica Clínica y revistas de impacto, situando a las medidas basadas en educación y ejercicio como primera escalón terapéutica para el abordaje del DCME. Como conclusión, l
a END y el EF se consolidan como primera línea de tratamiento en el abordaje del DCME. La intervención propuesta es sencilla y reproducible. Requiere pocos recursos, genera buenos resultados y no presenta efectos secundarios".

Entrenamos para la vida!
______

Referencia:

Galán‐Martín MA, y col. 
Scientific Medical Data, 2018. Educación en neurociencia del dolor y programa de ejercicio físico en pacientes con dolor crónico de espalda. Ensayo clínico aleatorizado. https://www.scientificbigdata.com/article.php?1yXbAerxyQBt3w1IfTH7UdviS16vJK8rGYWLP+tT1H0=

Problemas de Espalda? Hay Solución!

Llevo unos cuantos años entrenando a personas con dolencias de espalda, entre otras alteraciones, y con resultados muy satisfactorios, a las pruebas me remito y los protagonistas están ahí para dar Fe de ello.
Personalmente, la supervisión y control del ejercicio en personas con algún tipo de alteración, sabiendo que el que más y el que menos hacemos deporte o trabajamos, y nos duele algo, y en algún momento nos podemos lesionar, tanto por uso como por desuso, es donde centro casi todos mis esfuerzos de formación y estudio. Aquí es donde me siento más seguro pero también donde más incertidumbres tengo: en la readaptación de lesiones.

Evidentemente, cada caso es particular y el dolor de espalda —en las zonas de la espalda— no es homogéneo. Pero esta semana me quedé atónito cuando un señor de unos 50 años, panadero, árbitro de fútbol; con dos hernias lumbares y una protusión cervical, cansado de ir de fisio en fisio, de osteópatas, de quiroprácticos; de haber pedido tres opiniones médicas de neurocirujanos ya que tiene un principio de claudicación neurogénica y tomaba medicamentos cada dos por tres, e infiltraciones de corticoides para los episodios agudos de ciáticas, he conseguido —ha conseguido—, en tan solo 6 entrenamientos (3 semanas) más unas tareas (ejercicios analíticos) para casa, que haya recuperado la sensibilidad en el miembro inferior, que no le duela la espalda lumbar, salvo los que persisten cuando se levanta por las mañanas, y que vuelva a arbitrar después de estar desde abril sin hacerlo.

Por una parte hay que darle las gracias al último neurocirujano al que fue, pues éste le recomendó que fuese al gimnasio a entrenar la musculatura pero que lo hiciese con un entrenador personal. Y aquí estamos!
Él está muy contento e ilusionado y dice que es lo mejor que hizo desde hace tiempo. Esto hace que haya recuperado la confianza y perdido el miedo al movimiento. Yo le digo que aún es pronto para lanzar campanas al vuelo y que hay que seguir por este camino: progresando poco a poco.

Qué hicimos? Respirar, estirar, relajar, control motor: movimientos lentos y controlados; estímulos concretos de toda la musculatura implicada y antagonista, buscando la coordinación selectiva, pero también trabajamos de manera global.

Por supuesto que hay ejercicios mejores que otros, por mucho que parezca que cualquier actividad es mejor que ninguna, esto es una idea mediocre que no se corresponde con la realidad, pero no hay métodos, ni tan siquiera protocolos. Pero, sinceramente, no me parece lo más relevante, porque, qué hace que un programa funcione y otro no? Y lo que es aún más complejo: qué hace que el mismo programa funcione en una persona y en otra no? La dosis, la escucha activa, la empatía, la asertividad, las modificaciones pertinentes, los focos atencionales, la concentración, la consciencia plena o quizás la distracción, la constancia, el umbral de tolerancia, la actitud, la reeducación, la información veraz, rigurosa y actualizada; tratar a la persona por lo que puede llegar a ser, insistir hasta la saciedad, que ganen autoconfianza. Todo ello, claro! Pero, y las creencias?, qué pensamos de las creencias? Y el cerebro?, qué sabemos sobre nosotros mismos?

Es muy importante, es clave —critica— la pedagogía del profesional ante personas con dolor crónico; el vocabulario y expresiones usadas. Del mismo modo, como antes mencionaba, hay que estar presente: saber escuchar tu cuerpo pero sin altavoces.
El dolor —el cerebro— nos protege pero a veces es disfuncional y maladaptativo, y para reducir el dolor tenemos que reducir evidencia creíble de peligro y aumentar la evidencia creíble de seguridad. Influyen sutilmente las expectativas, las experiencias anteriores, la cultura social establecida, las relaciones personales y el entorno. Por esta razón, y por muchas otras, no tiene sentido prescribir medicamentos para todos, y mucho menos automedicarse, pues no solventa el problema de fondo. Además, el movimiento —en forma de ejercicio neuro-psico-físico individualizado y óptimamente dosificado— tiene un efecto analgésico potentísimo, debido a principios de mecanotransducción y procesos corticales y metabólicos interdependientes. Pero insisto, hay que atender al ratio dosis/respuesta. Aquí está una de las principales claves, si de eficacia hablamos: acercarse a conocer la dosis óptima de actividad y ejercicio físico. Individualizar!

Si queremos resultados diferentes no esperemos conseguirlos haciendo lo mismo de siempre...

Entrenamos para la vida!

______

Referencias:

- Steffens D, et al. JAMA Intern Med. 2016. Prevention of Low Back Pain: A Systematic Review and Meta-analysis. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/m/pubmed/26752509/

- Saragiotto BT, et al. Spine (Phila Pa 1976). 2016. Motor Control Exercise for Nonspecific Low Back Pain: A Cochrane Review. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/m/pubmed/27128390/

- Rabey M, et al. Pain. 2015. Somatosensory nociceptive characteristics differentiate subgroups in people with chronic low back pain: a cluster analysis. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/m/pubmed/26020225/

- Barbara S. Webster, et al. Spine (Phila Pa 1976). 2014. The Cascade of Medical Services and Associated Longitudinal Costs Due to Nonadherent Magnetic Resonance Imaging for Low Back Pain. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4105318/

Para el Dolor Crónico: Programa Individualizado de Entrenamiento

Aunque pueda haber diferentes programas para tratar un mismo problema, si podemos demostrar que un programa es mejor que otro para tratar, por ejemplo, el dolor de espalda lumbar, huelga ofrecer esa posibilidad a la sociedad. La terapia cognitiva funcional, esto es, un programa individualizado de entrenamiento que incluya una anamnesis detallada con preguntas clave y una escucha activa en una conversación fluida y pertinente para conocer la historia personal e intransferible del ser humano que tenemos delante, y una valoración funcional de inicio que nos permita determinar qué movimientos podemos implementar en la primera fase del programa de ejercicio progresivo, ha demostrado ser superior que las clases grupales; las cuales, por otro lado, también pueden ser favorables si se saben gestionar. Indudablemente, el programa de entrenamiento ha de cumplir ciertas premisas de seguridad y eficacia, y la persona estar receptiva a las indicaciones del fisioterapeuta y del entrenador, y a cumplir un mínimo de regularidad y adherencia.

El primer paso quizás sea la educación en el dolor, o mejor dicho, en el no dolor. Es decir, romper el vínculo entre dolor y daño, pues lo primero no siempre significa lo segundo, al menos no cuando hablamos de dolor crónico persistente. Es bien cierto que el dolor nos protege, es una respuesta de supervivencia, pero a veces nos juega malas pasadas y nos paraliza. Este es un fuerte motivador para el aprendizaje, bueno y malo, y la respuesta a la aparición repetida del mismo evento doloroso aumenta cuando los riesgos de daño son altos (sensibilización) y disminuye en ausencia de tales riesgos (habituación). Por eso hay que romper con ese vínculo de dolor-evitación; hay que buscar la mejora sostenible. Se han desarrollado tratamientos conductuales basados ​​en la exposición gradual que comparten el objetivo de facilitar o restaurar la búsqueda de objetivos de vida valorados individualmente ante el dolor persistente. Aunque estos han demostrado ser efectivos, todavía hay espacio para mejoras adicionales, lo que puede requerir un cambio de paradigma hacia enfoques más personalizados.

Tanto fisioterapeutas como entrenadores personales, cada uno en su parcela correspondiente y, a poder ser, coordinando y solapando las intervenciones, hemos de ser facilitadores de un contexto de seguridad con respecto al movimiento y ayudar a la persona que tenemos delante a cambiar las creencias limitantes, informando y derribando esas barreras. Pues “el mayor enemigo de las personas con dolor crónico son sus propias creencias acerca del dolor”. Es muy importante —es clave— la pedagogía del profesional ante personas con dolor crónico. Como profesionales del ejercicio físico y la salud, debemos trabajar la actitud, debemos cuidar nuestro vocabulario y nuestro lenguaje no verbal. Debemos entrenar la escucha activa, la empatía, y también la asertividad; observar patrones de movimiento defectuosos y trabajar en pro de la calidad de los movimientos. Debemos ayudar a que la persona reduzca sus miedos, la evidencia creíble de peligro, y que gane en confianza, aumentando la evidencia creíble de seguridad.

En mi opinión y experiencia, y en base a los artículos compartidos (1, 2), hay que desprenderse de los contextos de dolor, es decir, ciertas clases grupales donde todo gira entorno a hacer movimientos suaves, a hablar constantemente sobre el dolor, de medicamentos para el dolor, de terapias para el dolor, etc. Estes no son un buen escenario si lo que quieres —y necesitas— es cambiar tus creencias y conductas, y mejorar tu rendimiento físico. Sí, rendimiento físico: mejorar la fuerza y resistencia muscular, el fitness cardiorrespiratorio, la confianza, la autoestima…

Mediante el entrenamiento personal, y como profesionales del ejercicio físico y la salud que queremos ayudar a que las personas con algún tipo de lesión o dolor crónico vayan construyendo un tipo de resiliencia tanto física como psicológica en su personalidad, para recuperarse con garantías de las disfunciones o alteraciones presentadas, es preciso comunicar adecuadamente para no caer en la sobrestimación que puede darse acerca de los ejercicios suaves y la retroalimentación negativa que pudieran recibir, quizás perpetuando con ello su lesión y dolor asociado.

Un buen entrenador sabe cómo hacer que una persona —cualquier persona— sea cada vez más fuerte, mientras mantiene las lesiones a raya.

Entrenamos para la vida!
______

Referencias:

(1) OKeeffe M, et a. Br J Sports Med. 2019 Oct 19. pii: bjsports-2019-100780. Cognitive functional therapy compared with a group-based exercise and education intervention for chronic low back pain: a multicentre randomised controlled trial (RCT). https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/31630089

(2) Johannes W Vlaeyen and Geert Crombez. Annu Rev Clin Psychol. 2019. Behavioral Conceptualization and Treatment of Chronic Pain. https://www.researchgate.net/publication/336702762_Behavioral_Conceptualization_and_Treatment_of_Chronic_Pain

Programa Integral de Tratamiento para el Dolor de Espalda

El dolor de espalda crónico inespecífico es un problema común dentro de la población y se caracteriza por un alto impacto social, económico y personal. A pesar de la presencia bien documentada de anomalías en el procesamiento nociceptivo central en este tipo de pacientes, la implementación de este conocimiento en la práctica clínica es casi inexistente.
Este documento proporciona el protocolo de tratamiento utilizado en un gran ensayo controlado aleatorio que tuvo como objetivo evaluar la eficacia de un enfoque moderno de neurociencia en comparación con la fisioterapia basada en la evidencia de atención habitual. Este programa integral de tratamiento de la neurociencia del dolor combina la educación de la neurociencia del dolor y la terapia de ejercicios que pretenda normalizar las alteraciones centrales abordando las disfunciones del sistema nervioso central, los factores psicológicos, así como las disfunciones periféricas, en un marco más amplio orientado biopsicosocialmente (Malfliet A, et al. Braz J Phys Ther. 2017. Applying contemporary neuroscience in exercise interventions for chronic spinal pain: treatment protocol. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC5628368/).

Qué protocolo siguen en este estudio?
   1. Educación en Neurociencia del Dolor (END).

   2. Ejercicio Físico dividido en dos fases:
  • Fase a: Entrenamiento con ejercicios de control motor.
  • Fase b: Entrenamiento con ejercicios dinámicos y funcionales.
Los tratamientos efectivos para el dolor espinal crónico son esenciales para reducir los altos costos personales y socioeconómicos relacionados. La educación en neurociencia del dolor combinada con entrenamiento de control motor dirigido a la cognición parece ser más efectiva que la fisioterapia de mejor evidencia actual para reducir el dolor, reduciendo los síntomas de sensibilización central y discapacidad, mejorando la funcionalidad mental y física, así como las cogniciones del dolor en individuos con dolor espinal crónico (Malfliet A, et al. JAMA Neurol. 2018. Effect of Pain Neuroscience Education Combined With Cognition-Targeted Motor Control Training on Chronic Spinal Pain: A Randomized Clinical Trial. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/m/pubmed/29710099/).

Entrenamos para la vida!